El poder y los tiempos del ébola


Por: Ángeles Jurado

Todo empieza con una palabra”, constata serenamente en un correo electrónico que teclea desde Groninga, una hermosa ciudad universitaria en el norte de Holanda. Fuera, el principio del otoño europeo se despliega entre canales rumorosos y bicicletas que se deslizan, casi fantasmales, sobre puentes y calles empedradas. Huele a frito, a lluvia inminente, a coffee shop. Un contrapunto de tulipanes y otras flores luminosas y de árboles petrificados se aferra a una orilla del agua oscura.

“Las palabras siempre me han fascinado”, prosigue, antes de precisar que esa fascinación comenzó con las historias que le contaba su madre de niño y sus lecturas. Explica también que en su tradición, la Mandingo, los griots son los guardianes de la palabra, Kuma. “Eso significa que son los guardianes del pasado, presente y futuro. Soy parte de esa tradición, un griot que, en palabras de Pablo Neruda, va cantando por el mundo”, escribe.

Vamba Sherif Book cover Robert van der Molen
Vamba Sherif a finales de septiembre. Imagen de Robert van der Molen

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España, última hora


Puntadas sin hilo | Arturo González

Las autoridades presentan los Presupuestos Generales ante la absoluta indiferencia de los ciudadanos. La gente pasa, nadie los cree, los consideran inútiles. Pura propaganda. Ellos solo saben de sus duras vidas cotidianas. Mayor inversión, más recortes en prestaciones.

Lo de Catalunya se enerva, el furor crece. Pero, de modo asombroso, la gente está tranquila, apenas le preocupa a nadie, salvo a los catalanes, claro. La gente piensa que no va a pasar nada. La gran mayoría se siente protegida con Mariano.
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¿Cuántas veces hay que pedir las cosas para conseguirlas?


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Los soldados hacen la guerra, los guerreros la ganan

¿Cuántas veces hay que pedir las cosas para conseguirlas?

¡Pelota, pelota, pelota! repetía el niño en la tienda para desesperación de todos y apuro de sus padres. ¡No te voy a comprar la pelota y punto! Suelta el pobre hombre muy convencido. ¿Cuántas veces hay que repetir una mentira para que deje de serlo? Muchas. Pero el truco funciona. Los dictadores, los maestros, los niños, los vendedores, los políticos… los mismos seductores lo saben. Los convencidos acaban convictos.

La distancia que existe entre los escépticos constructivos y los relativistas radicales obedece al deseo de producir objetos que sirvan de base para la acción. Estos objetos son los grados de convicción, es decir las creencias probabilizadas. La insistencia en la acción como fundamento de la creencia, y no al revés, es clave contra el escepticismo. El como si remite al comportamiento práctico desde la esencia de las cosas. Cuando uno se comporta como si lo que supiera no importara es cuando uno deja de encontrar maravilloso saber.
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